miércoles, 21 de enero de 2015

Matar a la hormiga reina


Las hormigas ocupan el lugar de las cosas que no están aquí
lo que puede ser una puerta, un mesón o una baldosa lo convierten en un trayecto
entonces para mi ya no son ventanas, mesas o cerámicas
más bien algo que temporalmente no es mío
o la revelación de una vida secreta
minuciosa y cruel
un masa negra y brillante que se mueve sin dejarse entender
porque si miro mucho rato me pica todo
y me duelen mordidas que no tengo
siento patas donde hay gotas de agua o cabellos sueltos

Todo mi cuerpo parece amenazado por una organización milenaria
podrían devorarme en cualquier momento
mientras estoy soñando con ellas
o huyendo de ellas
y no comprender nunca qué me ocurrió
ni cuál de todas las guerreras lanzó los vapores químicos que me delataron
ni a qué minúscula guarida van a ir a parar los pedacitos de mi carne
que alimentarán un hongo enorme
que nutrirá a una hormiga gigante
que esperará que todas se subordinen a su tamaño
sólo por ser la mayor
y la que comió mejor
porque la ofrenda de las otras fue su hambre y su fuerza
como todos los ricos sobre todos los pobres

Llevo muchas noches estudiándolas
y ellas de mi también podrían decir algo
qué como, dónde dejo los platos, a qué hora preparo el almuerzo
qué hay en la basura
de ellas digo: son muchas, más de las que puedo imaginar
también: no sé dónde caben tantas
pero sospechoso que este edificio es más amplio por dentro que por fuera
y supongo que este departamento es más de ellas que mío
porque sólo siendo hormiga se llega más adentro
incluso pueden entrar a mi boca o a un ojo
a veces al cepillo de dientes
o a mis calzones

Igual yo las cuido
les dejo trocitos de pollo pues es mentira que les guste el azúcar
no comen galletas ni pan, pero disfrutan el paté y el jamón
si es que no hay nada más, con el huevo revuelto está bien
a veces pongo un sartén al fuego y cuatro o cinco corren hacia el mango deseando no morir quemadas
de cualquier otra manera, menos así
lo mismo querría yo
entonces las aplasto entre mis dedos
para que sea rápido
o las pongo debajo de un chorro de agua
cuando no tengo tiempo para que me importe tanto

La cosa es que esta mañana cometí un acto de guerra
que me convertirá en una enemiga o en una camarada

En mis observaciones he descubierto unas hormigas grandes y gordas
no creo que sean reinas
no todavía
quizás pronto
digo, qué podemos decir los humanos sobre su jerarquía
si nada más la comparamos con la Historia
como si no existiera nada más que nosotros
el Estado o Dios
o la jerarquía fuera, efectivamente, algo natural y presumible en lugar de una imposición
problema, por qué usamos la palabra jerarquía para nombrar la organización en el hormiguero
cuando tiene su propio nombre desconocido
en un idioma que jamás escucharemos

Sólo aparecen para los festines importantes
hablo de carne o huesos, grasas y proteínas, no de carbohidratos
y sólo llegan dos o tres

Lo que hice fue agarrar un cuchillo y partir a una por la mitad
aunque no fue exactamente por el medio: la cabeza quedó en el filo y el tórax y el abdomen sobre el mesón
ambos extremos se movían, aunque uno estaba más vivo que otro
y rápido, muy rápido, algunas hormigas dejaron el cuero del pollo y se lanzaron sobre el pedazo de cadáver en proceso
se montaron sobre su cuerpo haciendo una pequeña pirámide, muy alteradas
no sé qué caja de pandora abrí
ni qué hedor habrá salido de ella
que provocó un efecto tan apresurado y maniático
todas se contorneaban y agitaban sus antenas
mientras el residuo en el cuchillo de la pseudo reina intentaba avanzar sin piernas hacia un destino que ya no la recibiría
no así
la posé en el mueble y tan pronto la despegué del metal con un fósforo quemado
las esclavas a su alrededor la atacaron
o quisieron salvarla
cómo saberlo
sólo creí que había separado en dos al poder representado en su fisiología privilegiada, confundiendo a las obreras
que la filosofía política hormiguera tendría que replantear sus ideas
y que si mi cuerpo se fragmentara, mi mamá abrazaría el que todavía sostiene mi cabeza
porque a los humanos nos hace el cerebro y el rostro
pero las hormigas no tienen órganos

Quizás fue un rito funerario
una intervención quirúrgica
un acto mágico
o el comienzo de la revolución
no lo sé

Una de ellas, muy pilla, agarró la cola con su mandíbula e intentó llevársela corriendo hacia atrás
la maté por robarle al pueblo
aunque luego se acercó otra e intentó hacer lo mismo
entonces pienso que quizás lo que querían era ganarse a la casi reina
para comérsela oculta en un rincón de este edificio
como el embriagador manjar
que es el cuerpo de la soberana
la carne prohibida
el tabú caníbal
y la monarquía decapitada








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